16 de agosto de 2014

Gunung Bromo y Kawah Ijen, belleza desolada

Noche negra, cerrada y fría. Brillaba una luna creciente en el cielo que apagaba las estrellas con su luz. Mientras tanto subíamos en un jeep cuesta arriba hacia el Gunug Penanjakan, un trozo desgajado de la caldera de un antiguo volcán extinto. El  Gunug Penanjakan se alza frente a un mar de ceniza y lava, una enorme herida abierta en la tierra donde se yergue otro volcán, un gigante llamado Gunung Bromo, siempre rodeado de nubes que se mecen suavemente al vaivén de la brisa. Cruzamos la extensa llanura de arena negra del interior de la caldera. La claridad de la luna marcaba el paso de la caravana de jeeps y los faros iluminaban la niebla que empezaba a disiparse.


Cuando llegamos a la cumbre del Gunung Penanjakan ya estaba atestada de jeeps a ambos márgenes de la carretera y, aún siendo noche cerrada, corrimos a la búsqueda de un buen lugar sobre el que contemplar el amanecer sobre Bromo. Una multitud de turistas se amontonaba ya en el mirador junto a decenas de lugareños que cada amanecer suben en moto para vender café, dulces y chaquetas, por si algún turista despistado olvidó que a dos mil y pico metros de altura el calor es un recuerdo lejano. Encontramos un buen sitio para sentarnos justo delante de la silueta aún negra de Bromo. Ahora sólo quedaba esperar.


Y se abrió el telón. Lentamente amaneció sobre la belleza desolada de Bromo. El paisaje iba mutando por momentos. Era una danza de nubes y sombras deslizándose sobre los surcos de la tierra, sobre la llanura de la colosal y etérea caldera de Bromo y sobre sus grietas desgarradas. Mientras, despedía sin parar fumaredas de azufre. Fue un sueño de lava, luna y niebla.


Pero yo ya viví este momento hace más de veinte años. Y le llamé Baraka. Es Baraka quien me ha traído hasta Bromo. La palabra árabe Baraka significa bendición divina. Esto lo sé ahora, pero la primera vez que la vi y decidí grabarla con fuego en mi memoria, Baraka significaba algo que no comprendía del todo, pero que me marcó de tal modo que veinticuatro años más tarde me ha llevado hasta aquí, ante Bromo.


Una tarde en el Instituto, el profesor nos quiso mostrar con gran entusiasmo un documental recién estrenado titulado Baraka. Me quedé pegada al televisor, fascinada e incrédula. No había voz, no había argumento, sólo imágenes (Bromo entre ellas) y música. No entendía nada pero lo comprendí todo. Más tarde volví a verla, habían pasado muchos años y durante ese tiempo yo había cambiado pero Baraka no. Seguía siendo fresca y poderosa, removiendo otra vez mis sueños viajeros. Baraka es poesía visual, un desafío a nuestra cotidianidad y a lo que damos por sentado. Baraka es una puerta al mundo y a los sueños. ¿Porqué no soñar despiertos?


Habíamos contratado con una agencia una excursión organizada que, además de Bromo, incluía al día siguiente la visita a otro de los grandes volcanes de Java, el Kawah Ijen. Y, para variar, otro madrugón para llegar al cráter aún de noche. De madrugada y con los párpados aún pegados, nos encontramos metidos otra vez en un jeep atravesando la exuberante jungla tropical de camino al Kawah Ijen. La calzada era un desastre, llena de baches y pedruscos en mitad del camino. Al llegar a la cima, empezamos a descender a pie hasta el cráter por un tortuoso sendero pertrechados con linternas y frontales, una locura. Pero no éramos los únicos locos. Además de nuestro grupo, había decenas de turistas como nosotros que bajaban hasta el cráter para contemplar las intensas llamaradas azules que regurgitan las fumarolas del volcán, directamente desde el infierno, y que sólo son visibles de noche. Al poco rato amaneció y la luz del sol descubrió el lago turquesa al fondo del cráter, tan bello como tóxico. El intenso color amarillo del azufre rodeaba a las columnas del vapor que surgían de las entrañas de la tierra. Una visión magnética e hipnótica de la fuerza telúrica de la naturaleza.

5 comentarios :

Anónimo dijo...

BURROS, TRENES, AHORA JEEPS.....

CON LO BONITO QUE ES SUBIR A PIE....

UN BESO Y SEGUIR DISFRUTANDO

DVD

Antoni Reynés Marí dijo...

Hum... Veig que Baraka, igual que Koyaanisqatsi, ha deixat una empremta invisible a tots nosaltres :)

Unai Huizi Alejandro dijo...

Un saludo de tus nuevos amigos de norte jejeje ya hemos leido un poco el blog un curro grande de verdad cuando volvamos a casa lo leere mejor que estas cosas me gustan leerlas con el ordenador y no con el movil,
Un saludo
Unai y edurne
Si vais para el norte y teneis tiempo avisarnos, te dejo mi email
unaihuizi@gmail.com

Joan Marí Garí dijo...

Hola Katiana i Javi, ja veig que com sempre estau disfrutant de veritat, un besoi a seguir veient moltes més coses i moltes fotos, per comptar-ho tot !!!!

Leyre Núñez dijo...

wow! se me han puesto los pelos de punta con Baraka y Bromo…parece como un cuento…
y la foto del caballo es preciosa…
ánimo! ya solo os quedan 17.504 islas!!! ;)

besitos